
En mi país qué tristeza,
la pobreza y el rencor...
Alfredo Zitarrosa
la pobreza y el rencor...
Alfredo Zitarrosa
Cuando pasaba por la secundaria estatal #3012, al suroriente de la ciudad, para mi sorpresa, o mejor dicho para mi enojo e impotencia (llámese igualmente frustración) vi en la banqueta dos tambos de aluminio de basura llenos de libros...libros obviamente tirados por la escuela. Yo iba en busca de un chico que trabaja en ese lugar y le pregunté sobre los libros. Me dijo que eran libros que la escuela ya no necesitaría y que para que no estorbaran los tiraban a la basura. Vi algunos y los hojeé...tomé algunos en las manos pero eran tantos en aquel montón de libros que hubiera sido necesario un carro para poder conservarlos. No todos eran de literatura, había de ciencias, informativos. Todos traían el logo de Libros del rincón. ¿Cuánto fregado dinero se gasta la SEP y el gobierno federal para dotar de libros a las escuelas? muchos, lo hemos dicho en el colectivo porque somos testigos, por experiencia propia, se quedan guardados en las cajas, otros andan tirados y regados por los salones de clase, algunos -hay que decirlo- los venden, unos más los influyentazos los regalan a escuelas privadas; otros, ya ven, los tiran en la basura. Pobres niños y niñas...jóvenes; con esos maestr@s y dirigentes que no les brindan otras opciones.
Mientras eso sucedió en la escuela antes mencionada (sepan cuál es, se los repito SECUNDARIA ESTATAL #3012), al siguiente día en el círculo de lectura frente al tribunal, en el comedor infantil, una de las niñas que asisten con regularidad y que ha estado por completo al tanto de las lecturas confesó su deseo de ser cuentacuentos....sí, es triste el contraste. Ojalá más seguido se escuchara decir a l@s niñ@s: 'Cuando yo sea grande quiero ser cuentacuentos"....oh, pero claro, no sucederá mientras no se le dé a las humanidades, a la literatura y a los libros el lugar que tienen..no mientras los libros estén en la basura y no se utilicen adecuadamente.
1 granitos:
Me ha tocado ver gente que tira sus libros. Lo que me parece más indignante es que lo hagan los centros escolares, con el dinero que pagamos todos.
Es muy triste.
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